La Ventresca de Bonito del Norte Rosara procede de los mejores ejemplares capturados en la costa cantábrica, pescados uno a uno de manera artesanal. Elaborada siempre en fresco y envasada en aceite de oliva, se distingue porque mantiene las láminas naturales de la ventresca sin separar, preservando así la grasa infiltrada que aporta jugosidad, ternura y un sabor único.
A diferencia de otros productos del mercado, este método artesanal solo es posible utilizando bonito fresco y no congelado, garantizando una textura delicada y un sabor auténtico. Además, contiene un bajo contenido en sal (solo 0,13 g por cada 100 g).
Presentada en lata de 150 ml (125 g neto, 95 g escurrido), es perfecta para ensaladas, pinchos gourmet y acompañar con pimientos del piquillo, tomate fresco o brotes tiernos.


